LA BOTELLA TERMO, UNO DE LOS PEQUEÑOS GRANDES INVENTOS QUE NOS HAN CAMBIADO LA VIDA

Las botellas que permiten conservar la temperatura son auténticas aliadas del día a día de la humanidad

Hoy en día no pensamos mucho, como ocurre con la mayoría de inventos y mejoras tecnológicas que hemos integrado en nuestro día a día, en que hubo una época, si bien ya lejana, en que era absolutamente impensable llevarse una botella termo llena de café y disfrutar de un delicioso café caliente a media mañana, sin tener que hacer uso del soso café de máquina que se nos ofrece en el trabajo.

Y es que la botella termo se ha convertido en una de nuestras aliadas preferidas del día a día y su capacidad para conservar la temperatura de los líquidos que contiene protegiéndolos de la temperatura del exterior nos ha solucionado, o al menos aliviado más de una fría mañana de invierno.

¿Cuándo se creó ese gran utensilio?

La invención de este recipiente aislante de temperatura data de 1892, cuando el científico escocés sir James Dewar investigaba la manera de determinar la temperatura específica del paladio. Para poder medirla sin interferencias del exterior, Dewar construyó una cámara de latón dentro de otra cámara de latón y evacuó el aire de dentro, creando una cámara estanca que aislara el contenido de la cámara interior de el calor del exterior. Como Dewar no estaba interesado en la aplicación comercial de este invento, no lo patentó comercialmente.

Más adelante, en 1904, dos sopladores de cristal alemanes apostaron por el uso comercial del invento de Dewar y lo comercializaron bajo el nombre de thermo, como referencia a la palabra griega para referirse al calor (thermos).

Con el tiempo, el recipiente se perfeccionó añadiendo una superficie reflejada en el interior, para así conseguir que el calor no afectara al contenido interior de ninguna de las dos maneras en que se transmite: el vacío que se encuentra entre las dos cámaras del recipiente evita que el calor se transmita por conducción y la superficie reflejada de la cámara interior reduce al máximo la transmisión del calor por radiación.

Así es como se consigue el recipiente aislante de temperatura tan popular hoy en día, la botella termo, y su eficiencia y aparente sencillez en cuanto al funcionamiento ha hecho que se haya convertido en un imprescindible para la mayoría de la gente , especialmente los amantes de los cafés o los caldos calientes, que ya no son capaces de imaginar su vida sin su querida botella termo durante los fríos días de invierno, en que un buen trago de café caliente ayuda a restaurar la energía y el calor del cuerpo.

Como decíamos antes, sin duda alguna uno de los pequeños inventos que han cambiado nuestro día a día para siempre.